No nos hemos dado cuenta y ya han pasado nueve años. Fue en 2015 cuando comenzamos nuestra andadura con la idea de fomentar el mototurismo disfrutando de la riqueza cultural española. Una vez más lo celebramos de viaje con nuestras motos, recorriendo un paisaje que hemos considerado especial. En este caso, nos dirigimos a Los Ancares (Lugo y León). Ni siquiera hemos mirado la previsión del tiempo… ¡si vamos a salir igual! Nos juntamos en esta ocasión 22 moteros dispuestos sin miedo a recorrer una de las comarcas más agrestes de España.
Con eje en la ciudad templaria de Ponferrada para así poder dejar las maletas en la habitación, dedicamos dos días a recorrer las montañas; una hacia el Sureste y otra hacia el Nordeste. Le hacemos un guiño al Bierzo y al Caurel, adentrándonos un poquito para que sepan que estamos allí; y el sábado nos sumergiremos en Los Ancares que es el objetivo del viaje.
Siguiendo el río Sil abandonamos la ciudad y por la llamada pista de la mina llegamos a Degaña. Recorremos ese valle, que separa las provincias de León, Asturias y Lugo; y bajo la lluvia alcanzamos San Antolín de Ibias. Desde allí comenzaremos nuestro recorrido más estricto de Los Ancares, sobre pequeñitas carreteras que suben y bajan sin dejarnos ver el paisaje por la niebla. Encontramos aldeas, pallozas, ermitas y -sobre todo- una gente extraordinaria. Balouta y Piornedo son dos pequeñas joyas que parecen haber sido congeladas en el tiempo.



De vuelta, no podemos evitar la visita a la Herrería de Compludo. Un auténtico baño en la historia de España de la mano de Manuel, “el nieto”.



Podría yo mismo contarlo, pero… nuestro socio de AEMOTUR (Asociación Española de Mototurismo) Isra se ha decidido a compartir su experiencia:
(texto de Israel Andreu Molero)
El buen ambiente de la familia AEMOTUR sigue instalado en este grupo. Las rutas de este fin de semana han sido simplemente impresionantes, desde la propia salida en Madrid. El itinerario ha ido jugando con el camino De Santiago -que íbamos serpenteando a cada lado siguiendo las carreteras comarcales-, con las rutas de la Ponferrada templaria, con la provincia de Lugo, con la reserva de los Ancares y con el valle de la Laciana. Todo ha sido espectacular en una ruta donde la mezcla de los castaños centenarios, los hayas, lo álamos negros y los pinos atlánticos nos han ido escoltando a lo largo de un sinfín de curvas mirándonos desde cada lado del camino.
El otoño va entrando en la comarca lucense y asturiana con su tienda de amarillos, ocres, marrones y rosas del brezo cubriendo el suelo como un tapiz de color. Así nos recuerda la montaña el cambio de estación. Si bien el tiempo no fue el mejor, durante los primeros días el sol jugaba con las nubes al escondite. El sábado nos bendijo con la ansiada y abundante lluvia gallega, poniendo a prueba nuestros equipos, nuestra obstinación por terminar la ruta y nuestra pericia al manillar. Aún así lo disfrutamos como niños pequeños. No puedo pasar por alto la comida en la palloza, que es una construcción datada de la época prerromana. Su aroma a leña nos acompañó mientras comíamos las típicas viandas del lugar. Aquí está mi experiencia de este fin de semana largo con la familia AEMOTUR, destacando en buen ambiente, las risas y el compañerismo de todos los integrantes. No cabe duda de que me alegro de haber vuelto al redil.

















Quiero aprovechar para dar las gracias por el trabajo de los tracks a los organizadores; y también desde estas líneas quería dar mis mejores deseos de recuperación a M.A. y B.
Sin duda, nos veremos en la próxima ruta sintiendo España como sólo la Asociación Española de Mototurismo te permite hacer.
Especial agradecimiento a Luis M. y Gustavo P.
