Me viene a la cabeza ese tópico “qué hace un chico como tú en un sitio como este”. Fundador de AEMOTUR (Asociación Española de Mototurismo) y creador de experiencias singulares de mototurismo, no suelo estar vinculado a este tipo de actividades. Sin embargo, algo ha despertado mi lado más salvaje tras la participación en los dos rallys que ha organizado Iron Butt en nuestra Península. ¿Por qué no 24 horas de moto -1650kms- maximizando paisaje, riqueza natural, historia y arte? Así ha nacido La Medussa Rally Spain, cuyos pilotos serían cetificados por Iron Butt Spain y Asphalt Rats Spain. ¡Menudo cocktail de emociones, sensaciones y resistencia! Desde luego no sería fácil, porque lo contrario implicaría traicionar mi esencia; seguro que los pilotos se lo imaginaban… pero no lo han comprobado hasta que no se han encontrado en la carretera sobre la moto en la ruta, con los checkpoints y con el reloj en la mano.

Harley Davidson España, el Concesionario Harley Davidson Madrid Sur y su Chapter enseguida se mostraron interesados; una marca que representa los valores del rally y que se ajusta perfectamente a la filosofía que yo quería imprimir. Además, personalmente estoy completamente imbuido por su filosofía desde el principio de mis años de motociclista.

Ya se habían celebrado las charlas aclaratorias y las sesiones de formación sore las aplicaciones de seguimiento y navegación. El viernes 31 de mayo llegaba el momento de la verdad; el de afrontar las acreditaciones, las verificaciones de las motos y las últimas instrucciones. El Chanoe Garaje había sido la sede escogida, y ha recibido nuestras motos entre deportivos, clásicos y coches elegantes. Las motos de los participantes descansaban entre Jaguar E-Type, Mustangs y Rolls Royce entre otros vehículos históricos. Un lugar mágico para un evento que he querido que fuera un poco salvaje y un tanto diferente.

A las 00.00h del sábado los saddlesore tomaban la carretera. Casi todos curtidos y veteranos, había hecho su propia estrategia de gestión del rally. Tenían por delante 1650 kilómetros y 24 horas para recorrerlos, alcanzando catorce checkpoints. Desde El Chanoe deberían llegar hasta Manresa para acceder por allí a los Pirineos. Sus puntos de paso eran el catillo de Cardona, los Col de Serra Seca, de la Bonaigua, de Portillón, de Peyresourde, d´Azet, el monasterio de Boltaña, el Puerto de Matamachos, el mirador de Itoiz y una maqueta de dinosaurio en plena ruta riojana de los dinosaurios. Todo un reto, sin duda. Iban a recorrer los Pirineos desde Cataluña a Navarra por las pequeñas carreteras que les había trazado. No tendrían tiempo que perder y la adrenalina les fluía a borbotones por las venas.

A las 08:00h arrancaban los hamster. Su objetivo de hacer 850 kilómetros en 12 horas. Menos exigente en número de kilómetros, sin embargo requería mucha precisión en el uso del tiempo disponible. Sus nueve checkpoints les iban a llevar por los cañones de Aragón, las Bárdenas Reales, algunos pueblos del catálogo de Pueblos Mágicos como “Ujué” y del catálogo de Pueblos Más Bonitos como “Yanguas”; y por la ruta riojana de los dinosaurios y por los castillos de Guadalajara.

Mientras los pilotos circulaban, el staff teníamos la emoción de seguirles por Spotwalla verificando que todo estaba yendo bien. Yo estoy más acostumbrado a lidiar las batallas en la carretera, y no dejaba de resultarme extraño encontrarme al otro lado de la pantalla del ordenador. Estaba disfrutando como un niño grande, y realmente ya había tenido mi dosis de sufrimiento cuando hice el scouting en solitario para cada uno de los dos trayectos hace unos días.

El sol comenzaba a caer, las 20:00h a acercarse, la emoción se avivaba y la tensión se hacía notar. En los últimos 60 minutos comenzaron a llegar los pilotos en pequeños grupos. Uno de los momentos más especiales es el de la quita del casco, que siempre se acompaña de una expresión de júbilo.

De noche comenzaron a entrar los saddlesore; estos sí que nos estaban haciendo sufrir. Nos aproximábamos a la hora de la Cenicienta y aún estaban por llegar. Los últimos clasificados alcanzaron la meta con apenas doce minutos de margen. Júbilo, abrazos, gritos de alegría y victoria… Soy consciente de que había sido un reto enorme y de que no les habría resultado nada fácil; y por eso mismo la victoria les estaba dejando una auténtica sensación de gloria.

Tristemente no todos los pilotos pudieron alcanzar la meta dentro del tiempo establecido, pero igualmente fueron merecedores del reconocimiento y del mérito por los compañeros. Estar en la salida ya había sido en sí mismo un acto de valentía. No dejar de luchar, dando lo mejor de sí mismo hasta el lugar de meta, también les había distinguido como auténticos héroes del pilotaje de resistencia. El año que viene tendrían una nueva oportunidad de superarse a si mismos.

Joaquín, del Chanoe Garaje, se había encargado de que todo fuera perfecto para la entrega de certificados, reconocimientos y agradecimientos. Música rock and roll, una preciosa Harley Davidson Pan América de Harley Davidson España y todos los pilotos vestidos con su Jersey eran el marco perfecto para que la magia de La Medussa alcanzara a todos los participantes, su familia y sus amigos. Fue el momento también para los agradecimientos especiales:  a Dame Rueda, por su implicación y su participación a través de su proyecto “GPZ 500” que mantuvo a sus oyentes en vilo durante las 24 horas, a la comunidad Discovery Moto, a AEMOTUR (Asociación Española de Mototurismo), al Concesionario Madrid Sur con su HOG Chapter Madrid Sur y -por supuesto- al propio Chanoe; y para saludar a las banderas de los cuatro países de los que habían venido los participantes.

La Medussa 2024 ha sido un evento un poco salvaje por definición pero… ¿no estamos cansados de tanto civismo? La verdad es que yo sí. ¿Nos veremos en La Medussa 2025? Todo depende de cada uno. Claramente no es para todos, pero aquellos que sientan la llamada lo disfrutarán a tope.