A pesar del mal tiempo de las últimas semanas, o quizá incluso por ello, cuando llega el fin de semana tenemos ganas de salir. Llevamos tiempo preparando una ruta por tierras de Segovia y Soria, que terminará en la localidad de Caracena. Nuestro objetivo es llegar a tiempo de comer en el restaurante “Nuestra Tierra” que un Jefe de Cocina se ha lanzado a abrir en este pequeño pueblo, pero encantador. Cuando el viernes preparamos las cosas, sin duda no éramos conscientes de la pequeña aventura que nos esperaba.

Cuando preparamos esta ruta desde la Asociación Española de Mototurismo (AEMOTUR) lo hacemos diseñando dos itinerarios: uno asfáltico y otro por caminos legales (sencillos entonces). Tenemos la idea de que los dos grupos que se formen coincidan en diferentes puntos de la mañana (café y aperitivo) y lleguen a la misma hora a comer al restaurante. La vuelta a casa sí la haríamos juntos.

Con el punto de partida en Riaza, un punto esencial que todos conocemos, y tras el desayuno de rigor bien aliñado con risas e ilusión, nos subimos a las motos. Hace mucho más frío de lo que esperábamos. Nos decimos “hasta luego” y nos ponemos en marcha.

Voy en el grupo que llamamos “offroad”. Todo avanza bien y voy contento porque el sistema de navegación no falla. Sin embargo, las tierras al Sur de nuestro punto de partida comienzan a pasar su factura por las lluvias de las semanas previas. Es zona de cultivos y de componente arcilloso, por lo que el avance se nos complica. Entre los charcos y el barro las pequeñas Trail se enfrentan a un gran problema de avance; las ruedas están completamente cubiertas por barro. Todo se vuelve muy complicado; y cuando creemos haber superado un obstáculo, aparece otro nuevo. Pero esto es AEMOTUR y el compañerismo nunca falta. Entre todos vamos superando los retos.

Tras pasar por Maderuelo, una villa que vale la pena conocer tanto por lo bonito del pueblo intramuros como por la iglesia del lado del río del mismo estilo mozárabe que San Baudelio de Berlanga, llegamos a nuestra cita de torreznos en Castillejo de Robledo; donde el dueño del bar nos enseña cómo se cocinan dentro de un enorme horno (el mismo que tiene al fondo suculentas piernas de cordero).

Recuperados seguimos nuestro camino por los dos itinerarios. Disfrutamos rodando por las pedregosas tierras sorianas que nos hacen el camino más fácil. Me encanta el paisaje y los escondidos cañones. Conducimos despacio, porque abunda la fauna; de hecho alguna cierva cruza saltando por delante nuestro. Atravesamos la Sierra de la Pela, seguimos la línea de molinos de viento y finalmente alcanzamos Tiermes. Los íberos optaron por utilizar la parte más baja del lugar y establecieron su asentamiento protegido de las inclemencias del tiempo; muy encontraste con la cultura románica, que asentó su preciosa iglesia en lo alto de la loma.

Por fin el siguiente pueblo es la Caracena. Está presidido por un castillo a medio derruir que, por su tamaño, debió de ser una enorme fortaleza de la época; y con mucha actividad en la época de la Reconquista. En la plaza mayor se encuentra un increíble rollo jurisdiccional que marcaba la importancia de la localidad, y donde ajusticiaban a los presos que se encontraban en la cárcel (justo enfrente). También en la plaza se encuentra el lavadero municipal, perfectamente restaurado. En la parte alta, al más puro estilo románico, está la iglesia; una joya de este arte. Y justo al lado, el encantador restaurante que era objetivo de nuestra ruta. La antigua plaza de mercado, utilizada por los mercaderes judíos, le sirve de terraza con vistas al monte.

Desde AEMOTUR hemos procurado siempre fomentar la economía de las zonas rurales a través de nuestras actividades de turismo en moto; y dar a conocer esos lugares que encontramos tras nuestro proceso de investigación. Éste, sin duda, debéis meterlo en los GPS y permitirle presidir alguna de vuestras rutas. Eso sí, es necesario reservar primero porque el sitio es pequeñito. La experiencia será inolvidable.

https://es.wikiloc.com/rutas-motociclismo/riaza-caracena-von-201521705

Javier Garmendia

Presidente Asociación Española de Mototurismo